jueves, 6 de octubre de 2011

La errada hipótesis del consumo de carnes como causa de la evolución humana

La errada hipótesis de la evolución humana por el consumo de carnes

Cristian Megyes

La hipótesis de que la evolución del cerebro humano (y por lo tanto, el humano como un todo, incluyendo su desarrollo mental) fue promovida por el consumo de carnes no tiene fundamento alguno. Esta es sólo una hipótesis (ni llega al rango de teoría) por falta de fundamentos verdaderos. Yo la llamaría una opinión más, aunque vacía de datos, y con claro desconocimiento bioquímico evolutivo de quienes la han propuesto.

Varios puntos contundentes anulan tal hipótesis:

Primero: nadie sabe cuando el primer humano adoptó una dieta omnívora. El humano proviene de un ancestro en común con los monos, y las pruebas arqueológicas demuestran que el primitivo humano era herbívoro o incluso frugívoro (sólo se habría alimentado de frutos), y nadie puede asegurar con exactitud el punto de corte, en el proceso de evolución, a partir de cuándo somos humanos y cuándo dejamos de ser pre humanos. Inclusive, el primitivo humano ya estaba en pleno proceso evolutivo diferenciador de sus ancestros siendo todavía no consumidor de carnes, lo que, en principio, hace derrumbar la hipótesis en cuestión.

Segundo: el proceso de evolución, incluyendo el del cerebro humano, sigue siendo un misterio. Todavía no se puede entender con claridad el proceso de evolución, ya que hay muchas más dudas que certezas. Es más que obvio que la alimentación no puede ser el único factor de evolución, porque existen otros factores, como psíquicos,  y aún otros, todavía inentendibles para cualquier humano (podríamos llamarlos de naturaleza psico-espiritual). Entonces, si es casi imposible explicar el proceso de evolución de una especie, ¿cómo es posible que se pueda plantear que el humano evolucionó aceleradamente por el consumo de carnes, más cuando no hay comprobación alguna de ello?

Tercero: Monos, como el Chimpancé, herbívoro por naturaleza, que excepcionalmente come carnes de otros animales, por cuestiones de matar competidores, por un lado, y por otro, influenciado por la cultura alimenticia del humano (comportamiento etológico casi humano, casi análogo al de los antropófagos, porque los Chimpancé imitan algunas de las acciones humanas), y el Gorila, herbívoro por naturaleza, tienen un estado evolutivo comparable, y muchísimo más inteligente que otros mamíferos muy desarrollados, como son el león, el lobo, o el tigre, por citar algunos ejemplos de animales absolutamente carnívoros. Si fuese cierta semejante apreciación hipotética, ¿cómo es posible el salto evolutivo de animales que comen carnes (anteriores al simio, carnívoros), al simio, que en la mayoría de sus integrantes, son herbívoros? ¿No se podría entender al revés, que gracias a su cambio de dieta a herbívoro ocurrió una evolución de gran desarrollo de su cerebro (y de su sistema fisiológico acorde)?. De acuerdo a ese planteo hipotético, los animales carnívoros deberían tener más posibilidad de evolucionar más rápido que los herbívoros...un absurdo...no existe un dato que avale semejante planteo: los animales carnívoros son tan primitivos como los herbívoros, o peor aun, los animales más inteligentes después del humano, son herbívoros, no carnívoros.


Datos bioquímicos - clínicos: el consumo de carnes está asociado a las enfermedades que más causan mortalidad en la humanidad. 

Derrumba la hipótesis de que el consumo de carnes fue factor clave en la evolución humana los siguientes puntos:

1) Las enfermedades neuro-degenerativas y el consumo de carnes: con relación al consumo de carnes, por su contenido en lípidos saturados, en colesterol, contenido elevado de sustancias pro inductoras de radicales libres, como el hierro, se ha demostrado que está asociado a mayor desarrollo de estas enfermedades: la demencia senil llamada enfermedad alzheimer es más probable de desarrollarla quienes consumen carnes comparado con quienes no las consumen.
Entonces, ¿cómo se podría explicar que fue el consumo de carnes uno de los principales factores del desarrollo evolutivo del humano (más específicamente, del altamente diferenciado, respecto a las otras especies, cerebro humano), cuando cada vez hay más evidencia científica de que la alimentación a base de carnes está ligada a la degeneración neuronal, entre otras graves enfermedades? Una clara contradicción; inclusive con el planteo de que los primeros humanos tenían como principal dieta a las carnes.

Respecto a esto, conviene analizar lo siguiente:
a) El hierro hemínico (hierro formando parte del grupo hemo, parte esencial de la hemoglobina y de la mioglobina), de alta biodisponiblidad (biodisponibilidad, es un concepto que puede definirse como la cantidad y velocidad de acceso al organismo de parte de una sustancia determinada, en este caso, el hierro), comparado con el hierro de origen vegetal, está íntimamente comprometido en el máximo desarrollo de enfermedades neuro-degenerativas, ya que es el agente inductor - generador de sustancias oxidantes y radicales libres, por excelencia: es tan tóxico que el humano tiene un complejo sistema de proteínas (transferrinas, ferritina, y otras), además de citocromos, y otros compuestos químicos que captan el hierro para evitar su libertad; en pequeñas cantidades en estado libre es definitivamente dañino, aceptándose que es muy elevado el riesgo de mortalidad que puede inducir en dicho estado libre. En la enfermedad de Alzheimer se observan grandes acumulaciones de hierro, existiendo pruebas de que puede ser clave en el desarrollo de dicha enfermedad (y otras también neuro-degenerativas). 

Además, el hierro en forma de hemo (hemoglobina y mioglobina), está demostrado ser un agente independiente en el inicio y progresión del cáncer de colon. 

Por lo tanto, no se puede comprender que sea el consumo de carnes, con presencia de hierro hemínico (hemoglobina y mioglobina, entre otros compuestos químicos), causal de evolución, cuando el humano, todavía no se ha adaptado al consumo de dicho hierro hemínico (el hecho de que, como indiqué, que sea causal de enfermedades, claramente demuestra que el humano, habiendo consumido carnes durante miles de años, no haya logrado adaptarse)

Por otro lado, surge una obvia pregunta para pensar, ¿no sería lo lógico, desde un punto de vista adaptativo, que el hierro que deba consumir un humano, sea de absorción lenta y difícil (vegetal) y no el de alta biodisponibilidad (carnes), para evitar su extrema toxicidad? Para mí, la respuesta es obvia.
b) El gran consumo de proteínas (los músculos animales, llamados carnes, tienen elevadas concentraciones de proteína formadas por amino-ácidos, es decir compuestos químicos con grupo amino), por acción de desaminasas bacterianas y humanas del tracto digestivo, genera altas concentraciones intestinales y por consecuencia, portales (sistema venoso que lleva la sangre del intestino al hígado, como primer paso para luego llegar al sistema circulatorio) de amonio (NH4+), compuesto natural altamente neurotóxico (se ve claramente lo dañino de la hiperamonemia en la Encefalopatía Hepática, por cirrosis, por presencia de cortocircuitos portositémicos congénitos, y otras causas) que el hígado debe continuamente captarlo, a través de transaminasas, y otras enzimas. Además, en casi todas las células del cuerpo existen sistemas enzimáticos para captar el amonio, pero con diferentes capacidades se acción. Debemos entender que esta situación, de altas concentraciones de amonio, podría darse, al menos parcialmente, ya que la mayor parte de las enzimas del cuerpo humano son saturables, es decir, no pueden actuar sobre todo el sustrato que se les presenta (en este caso, el amonio proveniente de altas concentraciones de proteínas consumidas). Por lo tanto, si alguien consume grandes cantidades de proteínas, es entendible que las enzimas que captan el NH4+ se saturen, y no actúen como "filtro total" de todo el amonio que se absorbe, y por lo tanto, cuanta más proteína se consuma, más cantidad de NH4+ quedará libre en el torrente sanguíneo, y más daño, progresivo, se provocará en el sistema nervioso. 


Entonces, las dietas basadas en vegetales podrían reducir los niveles de sobrecarga de NH4+ al cuerpo, por, entre varios mecanismos, tener alto contenido de fibras, estimulando el desarrollo bacteriano que capta nitrógeno alimenticio liberado dentro del tracto digestivo, y además las dietas vegetarianas aumentan el tránsito intestinal del alimento, por lo que por razones obvias, hay menos posibilidades de absorción de amonio intestinal. 

Se han publicado investigaciones que demuestran que las dietas vegetarianas mejoran el balance nitrogenado y el estado mental de pacientes con encefalopatía cirrótica, además de bajar los niveles de amonio en sangre. Sumado a eso, debido a que los vegetales se caracterizan por bajos niveles de metionina, de aminoácidos aromáticos y de aminoácidos generadores de amonio, además de su mayor contenido en aminoácidos ramificados, permite mejor tolerancia a la proteína vegetal que la animal, por parte de dichos pacientes, según informes actualizados (J. Jurado García, G. Costán Rodero y A. Calañas-Continente,   Importancia de la nutrición en enfermos con encefalopatía hepática - Nutr. Hosp. vol.27 no.2 Madrid Mar.-Apr. 2012).

Conjuntamente con lo indicado, se ha observado en una investigación publicada en The Cell Metabolism, año 2014,(http://www.cell.com/cell-metabolism/abstract/S1550-4131(14)00062-X) que el consumo de proteínas animales aumenta en 4 veces el riesgo de cáncer, y la mortalidad en general, por lo que es evidente que termina siendo un factor contrario al desarrollo de la especie humana, al debilitar sensiblemente la salud y aumentar la tendencia de mortalidad, y por otro lado, en la misma investigación se concluyó que el consumo de proteínas de origen vegetal, o no es inductora de enfermedades como el cáncer o incluso es protector de dichas enfermedades. Entonces, ¿cómo podría entenderse que, si el consumo de proteínas de origen animal sea inductor de enfermedades y al contrario respecto a las proteínas de origen vegetal, sean justamente las proteínas de origen animal las que permitieron el desarrollo evolutivo del humano? Un sin sentido considerar como factor evolutivo del humano, el consumo de carnes.

c) El colesterol es un compuesto químico de origen 100 % animal, que se encuentra presente en todas las células (no exclusivo de los tejidos con alta cantidad de adipocitos, que forman "la grasa de la carne", sino de todas las células), por ser constituyente de membranas, externas y de los sistemas endomembranas (Golgi, Retículo Endoplasmático Liso, REG, Membrana Nuclear, Mitocondrias, etc). 


Se sabe, estadísticamente comprobado, que el consumo de carnes aumentan invariablemente el colesterol sanguíneo (total, y de la fracción LDL, fracción lipídica considerada aterogénica), el cual, junto al hierro, y otros factores, son claves en la formación de placas ateromatosas, las cuales son esenciales en la isquemia (baja irrigación) de tejidos (incluido el Sistema Nervioso central). La insuficiencia circulatoria en el cerebro es definitivamente dañina, y sería un factor que actuaría en contra de la evolución humana.
2) Kuru o enfermedad de Creustfeld Jacobs, o Encefalopatía espongiforme humana (equivalente humana de la enfermedad de "la vaca loca"), debido al consumo de carnes, incluyendo la de los humanos, es común en África, y también es debido al consumo de animales que desarrollan dicho síndrome.

Hoy se sabe que la enfermedad de Alzheimer es más común entre gente omnívora que gente vegetariana, y muchos casos de Alzheimer serían mal interpretados como tal, ya que en realidad serían Creustfeld Jacobs.


3) Estudios han demostrado que el consumo de altas cantidades de proteínas (carnes ) está asociado a más depresión, y otros cuadros psíquicos, como ansiedad, mayor agresividad; es decir, enfermedades de tipo psicológico - psiquiátrico.

4) Análisis histórico de las sociedades, respecto del tipo de alimentación: las sociedades que más evolucionaron son las que hicieron de la agricultura su base de alimentación: Romanos, Incas, Aztecas, pueblos europeos, pueblos antiguos de la India, China, Egipto. Pueblos casi exclusivamente carnívoros: Patagones, Pampas, muchos pueblos africanos, Esquimales...Estos últimos pueblos, después de miles de años , no avanzaron casi nada, y han vivido en un primitivismo cultural que se aproxima, en muchos aspectos, más al humano de la Edad de Piedra.


Analizándolo desde el punto de vista adaptativo, si el humano hubiese desarrollado una adaptación fisiológica y anatómica al consumo de carnes, con el transcurso del tiempo durante el cual se ha consumido carnes (durante cientos de miles de años), debería tener capacidad para comer carnes crudas (algo que estamos imposibilitados) y tener cuerpo preparado para matar, cortar y deglutir todo tipo de tejido animal (que tampoco estamos preparados para ello). Ésto, también demuestra que, no obstante el consumo de cadáveres animales, el humano sigue sin estar adaptado, al no está preparado, ni anatómica ni fisiológicamente, para el consumo de carnes, lo que también da por anulada la hipótesis criticada, porque implica que si no está adaptado, su consumo es contrario a la naturaleza biológica y contrario a la evolución. 


Conclusión: Entonces, con relación al planteo hipotético de que debido al consumo de carnes el humano ha evolucionado (su cerebro ha avanzado más que otras especies), haciendo un análisis básico se puede concluir que no tiene argumento alguno dicha propuesta teórica, ya que con los datos actuales se puede derrumbar fácilmente la misma. Incluso se podría argumentar que con el consumo de carnes, el humano ha frenado su evolución, porque, por un lado, por el número de enfermedades provocadas por dicho consumo, ha hecho mal gastar enormes recursos mentales y físicos en reparar daños evitables, y por otro, el grado de agresividad descontrolada, de instintivismo degenerado, de superficialidad intrascendente, de crueldad generalizada, de falta de sentido espiritual, que caracteriza la sociedad humana, podríamos entender como causal, al consumo de carnes.